Cómo estás amor…premio y castigo

Hoy le pregunté a la mañana si sabía como estabas, porque ayer cuando me dormía te recordé y la noche no me supo decir nada.
Pensé mucho en ti, en todo el mundo que habíamos creado, en cuanto nos reíamos, en tus palabras siempre tan gratas hacia mí y en aquellos te quiero, que tanto nos decíamos.
La noche es como una amenaza para mí, una tentación que me hace mirar el teléfono y aceptar que fácil sería llamarte.
A veces lo escondo para no sucumbir ante esa tentación de escuchar tan sólo un poquito de tu voz, pero… allí prevalece en un cajón guardado hasta la mañana.
Sueño mucho contigo, no sé si es premio o castigo, quizá sean las dos cosas, porque me acompañas en mi dormir y cuando despierto no estás, castigo que me impone el destino.
El por qué, tampoco lo sé…
Intento imaginar como son tus días, si tú también tienes premio y castigo, si te sientes merecedor de lo que tienes, de los instantes que tu vida te está dando y como te está tratando o tal vez si haces tus reivindicaciones mentales.
Pero que difícil es…como si uno quisiera separar las dosis de un cóctel cuando ya está hecho.
Yo sigo aquí amor…pensando…a veces me doy una tregua a mi misma y desapareces de mi mente durante un momento, es cuando descanso, pero enseguida apareces, con el premio de tu recuerdo y con el castigo de no tenerte.

escrito por grecia R

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