ene 26
Te lo he dicho con el viento
jugueteando tal un animalillo en la arena
o iracundo como órgano tempestuoso;
te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
te lo he dicho con las plantas,
leves caricias transparentes
que se cubren de rubor repentino;
te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta;
más allá de la vida
quiero decírtelo con la muerte,
más allá del amor
quiero decírtelo con el olvido.

Autor: Luis Cernuda.

ene 26
Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera.
Las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce Jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
Boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
Hacia donde emigraban mis profundos anhelos
Y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

Autor: Pablo Neruda – Poema nº 6

ene 25
Hola Alma:
Te extrañará esto, pero no sabía qué hacer. Ya arrugué algunos papeles, otros sólo los emborroné, pero es que es tan difícil hablar, escribir, denostar sentimientos así de fácil.
Hace unos días nos reencontramos y ahora quisiera confesarte ciertas cosas. La razón de invitarte ese café no fue disculparme de nada, porque yo te traté de la forma más especial que pudieras imaginarte, al menos en mi interior.
¿La razón? Amor.
Te conocí hace algunos años, a causa de la rondalla de la escuela, recuerdo perfectamente que nos presentaron en un ensayo general en el teatro de la ciudad, antes de una presentación de para escolares y tu expresión hacia mí fue: “Me caes muy bien”. Entre nosotros no hubo una gran despedida ni promesas de vernos. No. No éramos los mejores amigos y así cada quien siguió si camino. Nunca faltó la ocasión para encontrarnos, y los concursos de rondallas fueron la principal causa. Pero no todos los concursos, o mejor dicho, los encuentros fueron iguales. El último fue totalmente diferente.
Como tantas veces te encontré por casualidad, pero al encontrarte no vi a aquella niña de siempre, aquella Alma con quien el trato fue siempre un tanto distante.
El momento exacto fue terminando de nuestra actuación, después de cantar y recibir muchos aplausos y un gran regaño de Ángel Alonso subí a la parte alta del auditorio y sin explicarme aún porque subí buscándote. Después de los resultados, enojos y desilusiones te vi por última vez y nos despedimos.¿Recuerdas que nos dimos un abrazo?
Para mí fue algo muy lindo, pero que al final tuve que rechazar, pues yo tenía novia. Así pues, Paco me ayudó a encontrarte. Él te pidió tu mail y yo me encargué de escribirte. Discúlpame, tuve que inventar un pretexto para verte, lo siento en verdad. Pero no pude evitarlo.
Así fue como me acerqué a ti y después de verte algunos días, de acompañarte hasta tu casa y platicar contigo las cosas se fueron dando.
Perdóname, perdóname pero una vez más te mentí. Cuando fuimos al cine… Paco nunca llegaría, yo lo sabía, pero es que tenía miedo a que tú te negaras a ir, discúlpame. Aquella función para mí fue lo máximo, me recargué en tu hombro y tomé tu mano. Para mí fue la mejor parte de la película. Al salir y despedirnos, tú lo sabes bien, nos besamos.
No sé qué sentiste ni porque lo hiciste, para mí fue hermoso. Sentirte tan cerca y tocar tus labios… aún vivo con ese recuerdo.
Ahora las cosas han seguido su curso. Tú quieres que vayamos despacio y respeto tu decisión. Pero es tan difícil callar y seguir. Hace varios días que no te veo y te extraño. No sé si las situaciones se han dado para evitar que nos veamos o si tú te sientes incomoda de estar conmigo, después de todo esto. Si es así te entiendo.
Yo estoy dispuesto a esperar el tiempo que sea necesario. Pero si tú quieres que me aleje lo haré, ante todo quiero que tu estés bien y si es necesario me alejo, pero no sin antes decirte lo que siento.
Te Amo, nunca pensé decírtelo ni sentirlo, pero las cosas son así. No pasa día sin que me acuerde de ti, te recuerdo y en mi pensamiento estas constantemente.
No importa que haga para distraerme, siempre mi mente encuentra cualquier buen pretexto para traerte de regreso. Vivo atado a un recuerdo de un momento, de un beso que para mí fue genial.
Sólo te pido, no te burles. Yo sé que no entiendes como pasó todo esto, yo tampoco, créeme. Pero no digo mentiras, Te Amo, y me gustaría decírtelo de frente, pero disculpa, soy un cobarde que tiene miedo a sentirse despreciado.
Gracias por todo lo que en tan poco tiempo me has dado, y si alguna remota posibilidad tengo de llegar a tocar tu corazón por favor házmelo saber, que para nosotros, los soñadores, la esperanza es a veces lo único que tenemos.
Hasta pronto… Amor.

De: Luis Daniel Oidor Juárez.

ene 25
Hola… otro día más en el que te escribo, han pasado semanas desde que te escribo para demostrarte mi afecto y todo lo que siento por ti…
Pero creo que no te has dado cuenta de quién soy, estabas equivocada al pensar en mi compañero… pero desde la primera carta que te escribí no lo pensé dos veces… fue algo espontáneo como empecé, no podía permitir que alguien más se te acercara… mira todas esas líneas de las cartas que te he escrito, creo que dicen mucho que un corazón atado a ti…
Sabes cómo te fuiste aquel sábado, no lo voy a olvidar… te veías hermosa. Me has hecho parecer un tonto al no quitarte la vista de encima… con el cabello suelto me enloqueciste. Y cada palabra que dejas al hablar presto atención… cada suspiro, que alimenta mi alma.
Te he de confesar que se me estremece el alma al contacto de estar contigo… me he infiltrado en ti como un amigo… temo a que el día que te diga que soy yo el que te escribe las cartas me tomes como un amigo. Pero el tiempo que te he conocido… me gustas tal y como eres… para mí tú eres perfecta. A veces no sé qué hacer para que te des cuenta que estoy frente a ti, no sé qué decir para que me regales una mirada o una sonrisa… creo que ya va siendo tiempo para presentarme… la carta te la daré personalmente.
Me gusta verte reír… como te podrás dar cuenta me he enamorado de ti… desde aquel día que nos reunieron en equipos y me hablaste, sabía que eras especial… podría seguir escribiendo… pero sé que no acabaría, me llevaría mucho tiempo en terminar, porque todos los días te veo en la universidad y cada día tengo algo nuevo para escribirte… para admirarte.
Te doy gracias por escribirme aunque no sepas quien soy… pero me doy cuenta que cada verso, palabra, pensamiento o poema que te he escrito han llegado a tocar tu alma
Bueno… te seguiré escribiendo creo hasta que te entregue la carta yo mismo, será algo único y especial para mí… ¿Cuándo? Aun no lo sé… pero me desespero y quisiera decírtelo ahora mismo, pero no me salen las palabras… clásico de mí porque no soy bueno para las declaraciones.

Autor: desconocido.

ene 24
Camino lentamente por la senda de acacias,
me perfuman las manos sus pétalos de nieve,
mis cabellos se inquietan bajo céfiro leve
y el alma es como espuma de las aristocracias.

Genio bueno: este día conmigo te congracias,
apenas un suspiro me torna eterna y breve…
¿Voy a volar acaso ya que el alma se mueve?
En mis pies cobran alas y danzan las tres Gracias.

Es que anoche tus manos, en mis manos de fuego,
dieron tantas dulzuras a mi sangre, que luego,
llenóseme la boca de mieles perfumadas.

Tan frescas que en la limpia madrugada de Estío
mucho temo volverme corriendo al caserío
prendidas en mis labios mariposas doradas.

Autor: Alfonsina Storni.

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