ene 30
El viento apasionado corre y grita
mi corazón enloquece y agita
naciendo en mi, la locura divina
canto melodías, mi voz afina.

Mi corazón, al ritmo de ti canta
tu piel me enloquece, quema y desata
arma la melodía más traviesa
grita, y el silencio en calma, atraviesa.

Me regalas un beso apasionado
un manantial de emociones aflora
adentrado en el, te busco extasiado.

Juntos llegamos, tocamos el cielo
una sonrisa, dibuja y decora
tu rostro, tus ojos, se cae el velo.

De: Nahuel Daros.

ene 29
Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tú quieras
las palomas que suelo mirar.

De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegará
y del presente
qué le importa a la gente
si es que siempre van a hablar.

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas no te niegues
no hables por hablar.

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Autor: Mario Benedetti.

ene 29
Infidelidad, el monstruo más astuto.
Mentira, la excusa más hiriente.
Palabras, duras palabras, la competencia más cortante.
La gracia de amarte me dio el poder de olvidarte, para quererte por un momento y alejarme a tantos besos.
Tú, el dueño de mis noches solitarias, el protagonista ahora de mi arrepentimiento.
Tú, el que llora por mi ignorancia derramando lágrimas sin propiedad.
Sí tú, el que tanto amé, el que me cela a cielo abierto.

Serás el que vive en mis sueños, o el que tal vez lo hacía…
el que camina sobre mi dolor pisoteando mis reproches y callando mis lamentos.
Sí tú, el que tanto amé.
Quizás no te pueda olvidar ya, quizás islas palabras salieron de mi boca y chocaron tu corazón.
Mis acciones te disgustan: acciones nunca realizadas.

Tú, producto de mi imaginación, desprecio de mis Poemas.
Tú, objeto sin vida y movimiento por largos minutos malentendiste mi verdad cubriéndola de falso cariño.
Te has multiplicado tantas veces para endulzarme, que así de fácil todo quedó hecho un puñado de sal; pero sal de tus labios cautivantes y fogosos.
Sí, tus labios, los que tanto amé.
Verdad, la solución más correcta.
Sinceridad, la contestación más creyente.
Perdón, la respuesta más confusa.

¡Perdón!

De: Giuli.

ene 27
Había una vez un místico, que solía ir al recinto religioso y se quedaba ahí sin decir una palabra durante años y años.
La gente se sorprendía hasta que alguien le preguntó.
-Nunca dices nada, ni siquiera hemos visto que tus labios murmuren alguna oración. Día a día te miramos, te observamos, muy de cerca y sentimos que ni siquiera por dentro de ti estás diciendo nada, ya que estás ahí como roca.
¿Qué haces así, qué tipo de oración es esa?
El místico habló mirando al suelo:
-Sucedió que una vez un mendigo estaba ante el palacio de un rey, cuando éste salió al balcón lo miró y le dijo:
“¿Qué pides? ¿Qué quieres?”.
El mendigo le respondió: “Si mirándome como me miras no puedo comprender, entonces no hay de que hablar. Me iré a otra casa. Mírame, estoy desnudo, temblando de frío; mira cómo mi estómago se ha unido con la espalda, mira mis huesos ¡Soy un esqueleto! ¿Y tú me preguntas qué quiero? ¿Estar aquí no es suficiente?”.
El rey se asustó, el mendigo tenía razón y se dice que le dio muchos regalos.
El místico dijo:
-Yo pasé por aquel camino, y desde aquel día dejé de orar con la mente y con las ideas; ¿qué voy a decirle al Rey del Universo? ¿Acaso no puede Él comprender el sufrimiento y la tristeza en la que estoy metido? ¿Tengo que decírselo? Si no puede comprender mi ser, ¿de qué serviría decir y orar? Me basta ahora ponerme ante su presencia, en silencio, sin deseos, sin quejas, sin peticiones, sólo en el silencio azul de su ser y de ser.
Con eso basta; su mente es más poderosa que la mía.

Autor: Desconocido.

ene 27
Parece que fue ayer, cuando con miedo yo te hablé por vez primera. Parece que fue ayer, cuando dormido yo soñaba en ti pensando. Ahora soy muy feliz, que sigue siendo en mi vida una elegancia, ahora sé que ya no existe la distancia, ya no hay temor de competencia y desconfianza, gracias a Dios por fin nos hizo tan feliz ya tengo tu amor, ya soy feliz, por fin esta pena se pudo acabar, hoy somos esposos todo es distinto, un magnifico amor guardo para ti.
Esposa mía, rumbo de mi destino, como quisiera detener los años para que en tu ternura nunca pasen, gritarle al mundo que soy tuyo y en el cielo escribirte mil mensajes. Antes con mirarte recibía martirios que he sufrido yo para ser de ti, ya tengo tus besos no hay porque sufrir unidos por el destino conservando el triunfo hasta morir. Hoy nos queremos hoy nos amamos, viva el amor! vivamos siempre aliados de corazón.
Amada esposa mía, anhelo tenía de estar de cerca de ti, el rumbo de mi vida es seguirte y el camino no tiene fin. Hoy que mis deseos se cumplen
se curan mis heridas, mi alma triste y sencilla quedó porque tanto sufrió. Tú fuiste la ilusión de un joven caminando por las veredas de amor, y como un débil cayó al pie de tu sombra rendido por la sed de una ilusión, si nos perdemos en la lejanía de un mar inmenso, navegando hacia el horizonte de otro sol, yo te prometo que nuestro barco será el destino y nuestro mar será el llanto del corazón amada esposa mía, mis nobles sentimientos perduran sin obstáculos ni competencia que no anteponga la vida, te amo y prometo a mi izquierda cuidar tú nombre, y a la derecha llevar la espada de la vida, como todo un caballero en la guerrilla del amor. Amada esposa mía, “el amor es el sentimiento más profundo que sólo lo encuentran aquellos que por medio de una lágrima del sufrimiento ofrendan el sacrificio de la mente y el corazón” ¡te amaré hasta el final!

Autor: Roberto García Rmz.

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