Amar para siempre

Se llama Angélica María, tiene 23 años, vive en una Urbanización cualquiera, de un punto en el tiempo y el espacio, allí conoció a Andrés, cuando se dirigía a su Universidad, él le lleva 3 años a ella, era un muchacho alegre, simpático y muy dulce, diferente a los demás muchachos de la Universidad, se convirtió en su mejor amigo, lo extraña tanto, la hermosa Angélica María.

Era una persona encantadora Andrés Eloy, hacerlo llorar era lo más fácil de este mundo, a veces parecía un niño pequeño. Tenía casi 5 años de conocer a Angélica, cuando le dijo que la amaba, ella no lo podía Aceptar, ya que lo veía, como su mejor compañía, su mejor amigo, su hermano del alma.

En esa época ella tenía novio, Jean Paúl, un muchacho, la cual tenía dos caras, estaba con esta linda muchacha y a su vez tenía muchas más, y Angélica María, no lo sabía, pensaba que su relación era formal, Jean Paúl, la había presentado como su novia en la casa de sus padres. Para Andrés Eloy no le gustaba, sabia como era este muchacho, engañaba a su amiga del alma y su gran amor, a la cual no era correspondido, y por ello lo puso en evidencia con Angélica María y terminaron su relación, pero aun así, ella nunca le dio la oportunidad a Andrés para darle su amor.

Le rompió el corazón a su gran amigo, la dulce Angélica, ya Andrés no la volvió a visitar, ni la llamaba por el móvil, la evitaba definitivamente.

Pasaron muchos meses sin que se vieran y Angélica María conoció a un muchacho llamado, Arturo, y le dio a este, la oportunidad de comenzar a salir, hasta que se hicieron novios. Toda la Universidad lo sabía, menos, su amigo Andrés, hasta que un día, llegando al salón de clases, vio este muchacho, a su gran amiga, a su inmenso amor, besarse con Arturo y allí se dio cuenta, se le rompió de nuevo el corazón.

Angélica María, se le cayó la cara de vergüenza, nunca pensó que su amigo, la vería besarse con otro muchacho.

Andrés, cayó en una depresión grande, ya no se afeitaba, no se vestía bien, y su dolor lo invadía.

Este chico respetaba la decisión de su gran amor, Andrés nunca hizo nada, para que terminara Angélica María, ya que, sabía que ella era feliz y eso era lo más importante para él.
Un día Arturo, invito a la bella Angélica, a un baile, ya en la casa de esta muchacha, Arturo se había ganado la confianza de la familia de ella, por lo tanto, dejaron salir a Angélica María. Arturo la llevo a una fiesta en una casa de unos compañeros de clases, mediados de la noche, este joven le comenta a Angélica que lo acompañara a llevar brisa de la noche, y esta chica le contesto que sí. En medios de besos apasionados, Arturo le pide la prueba de amor, ella le dice que todavía no está preparada, este joven se enfurece y la obliga a estar con él, violándola descaradamente, con su gran mano derecha, apretaba de la garganta y con su mano izquierda le subía su ropa interior. La amenazo de muerte si contaba el suceso ocurrido.
Para Angélica María, se le acababa en ese momento su vida, solo cuando Arturo se alejó de ella, pudo llegar como fuera a la carretera y pidió un taxi, quien la auxilio y la llevo a su casa, que gracias a Dios no se encontraba nadie. Solo dijo en su casa al otro día que llego tarde y que todo estaba bien, se había maquillado los golpes, que le ocasiono Arturo; Angélica estaba aterrada, porque si hablaba la podían matar.
Una tarde la bella Angélica, se encontró a Andrés Eloy, en el parque, durmiendo, en una banca de cemento, casi no lo reconoció, habían pasado muchos meses de la última vez que lo vio. Angélica, se acercó a él, y le pidió que la acompañara a su casa, se estremeció del miedo, solo Andrés se le quedo mirando y no contesto, solo le volvieron a brillar sus ojos. La joven se fue y no sabía realmente si iría su gran amigo a su casa, ella sabía que él, le daba la paz, tranquilidad y el consuelo que ella necesitaba.
Ya era muy noche, cuando Andrés Eloy, llego a la casa de Angélica María, se encontraba afeitado, con el cabello corto, bien vestido, estaba como siempre como un galán, todo lo que deseaba toda chica, enseguida saludo a los padres de Angélica, ella y Andrés subieron hablar a la terraza, donde la joven se le echo a sus brazos y con los ojos brillosos le contó todo lo sucedido y no paro de llorar en sus brazos, hasta quedarse dormida.
Andrés al otro día en la Universidad, espero a Arturo, y sin pensarlo dos veces, le dijo algo en su oído, Arturo trato de salir corriendo, pero Andrés, no lo dejo, le rompió la nariz, las costillas; ya Arturo, no valía nada. Desde entonces, Angélica y Andrés, volvieron hacer los grandes amigos de siempre, todo lo que había pasado quedo como un gran secreto.
Angélica, siempre se preguntaba, como un ser humano, como Andrés la podía querer tanto, cuando siempre ella, le había hecho tanto daño, y él siempre le respondía: Yo te Amo, a esta joven esa respuesta la dejaba sorprendida por la magnitud de la palabra que utilizaba su gran amigo, Andrés, quien siempre le acotaba ” Yo te Amo”, pero Angélica María no sentía lo mismo que su amigo.
Pasaron muchos días, semanas, meses, y Andrés Eloy compartía mucho con Angélica, eran los mejores amigos, aun cuando esta muchacha no sentía la magnitud de amar como su amigo Andrés. No tomaba en cuenta, que tal vez, era el hombre de su vida, quien siempre estaría a su lado.
Un día en la madrugada sonó el teléfono en la casa de Angélica María, era la madre de Andrés Eloy, para informarle a la familia de Angélica María y a esta hermosa niña que su hijo había tenido un accidente y estaba en el hospital gravemente herido.
Inmediatamente salió Angélica María junto a su familia, al hospital a ver a su amigo, Andrés Eloy, que en el momento de la noticia, se estaba dando cuenta que un sentimiento estaba floreciendo, que tal vez estuvo allí, y nunca esta niña quiso darse cuenta, por miedo, por razones de terquedad; quien lo sabe será Angélica María, estaba sintiendo en ese duro momento, la necesidad de ver a Andrés, de decirle muchas cosas.
Cuando entro a la sala de emergencias vio a un joven muy mal herido, hecho casi en pedazos, con sus rodillas destrozadas, la cara morada de los golpes, que recibió, cuando se dirigía a la casa de Angélica María, a llevarle una serenata, para intentar nuevamente pedirle que fuese su compañera para toda la vida, porque él la amaba, como un manantial transparente, como una flor radiante color blanco, que para el significaba la pureza de su gran amor por ella, pero tuvo un accidente, choco con el carro de su madre, contra un poste y nunca pudo así llegar.
Pasadas las horas, pudo entrar Angélica a ver a Andrés, estaba en coma, no reaccionaba, se estaba muriendo. Angélica no paraba de llorar, lo toco sus manos fuertemente, le pedía perdón por todos los años que lo hizo sufrir con su antipatía, le daba las gracias, por ser incondicional con ella, le solicitaba que no se fuera sin ella, que se había dado cuenta, que sí era el hombre de su vida, que lo amaba, que no quiso nunca darse cuenta, pero que ya si, que era su tesoro, que deseaba compartir una vida con él, que aceptaba ser su novia, su futura esposa, la madre de sus hijos, le gritaba del alma que no la dejara, que lo amaba; lo que Andrés tanto esperaba escuchar de voz de ella, solo el logro abrir los ojos y decirle Te Amo, y se desvaneció entre las manos de Angélica.

Ya en ese momento Andrés Eloy, empezaba el viaje a otra dimensión más allá de la línea horizontal de la vida, al cielo, donde se pierden las estrellas y sale todos los días el sol.

Angélica ya entendía que había perdido el hombre que le había dedicado muchos años de su vida, a pesar de su corta edad, que ya ese gran joven no estaba, ni estaría, porque se encontraba en otra dimensión, esta joven logro decirle lo que sentía, pero nunca supo, si Andrés lo había escuchado todo, solo recordaba, el momento que su amado abrió los ojos y le volvió a decir Te Amo, como siempre se lo dijo una y otra vez, y ella en sus momentos nunca llego a valorar.
Andrés Eloy, sería de hoy en adelante, su ángel guardián, su confidente en las noches, cuando brillen las estrellas, sería su sol cada día, de los días, que le esperarían a Angélica, porque ella entendió esta gran lección de vida, y aunque llegase algún día otro hombre en su vida, Andrés Eloy será para ella el Amor para siempre, porque siempre estará en su memoria, en su alma y en su corazón.
Esta historia quiero que refleje para aquella persona que la lea o la escuche, que en la vida el amor nunca se va, solo cambia de un lugar para otro, en este caso, será un amor para la eternidad, aunque Angélica María, vuelva a ser feliz, ya que es un ser humano y se lo merece, siempre va estar este gran amor, para ella.
Tal vez esta historia sea parecida a la de usted, o a la persona que este a su lado, o solo salió de la pluma de un humilde escritor, lo importante es lo que se quiere dejar como reflexión, el valorar a las personas que están a tu lado y que muchas veces no le das importancia, ni valor.
Que más allá de encapricharse con una persona en la vida, existen muchas oportunidades de conocer a personas, que te pueden querer del alma y del corazón, a cambio de nada, y eso es lo más bonito, dar sin esperar, es difícil entenderlo, pero así es, hay que tratar de entenderlo, para que mañana no se nos haga tarde.

Cuando ames da lo mejor de ti y haz entender a la persona que tienes a tu lado, que sí lo quieres de verdad, que el amor, es el sentimiento más profundo, que existe en los corazones y en las almas de los seres humanos.

De: Pablo Enrique Gutierrez Yepez.

2 Responses

  1. Bitacoras.com Says:

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Se llama Angélica María, tiene 23 años, vive en una Urbanización cualquiera, de un punto en el tiempo y el espacio, allí conoció a Andrés, cuando se dirigía a su Universidad, él le lleva 3 años a ella, era un muchacho alegre,…..

  2. Yazmin Says:

    Guaoo!!!! me hizo llorar :'( que linda historia en verdad me hizo entender muchas cosas. te lo agradesco.

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