may 9
Te miro,
Me miras y bajo la mirada.
Te pido perdón,
Pero es que esos ojos tan hermosos me derriten,
Ya que quema como el fuego.
Son como telarañas,
Me atrapas aun sin tener tú la más mínima intención,
Y cuando sucede,
Se me acelera el corazón.
Mas queriendo no querer mirarte,
Sin querer te miro fugaz,
Pues siento que si no lo hago,
Me ahogo,
Porque necesito el aire que levantas,
Cuando te giras,
Y me quemas con las llamas que arden en tu mirada.

De: Rocio Vicente Jaldon.

may 7
Soy yo la que conociste
soy yo la que enamoraste
soy la que perdiste
La que hiciste sufrir
la que no supiste aprovechar
la que no supiste valorar.

Sin rencor ni resentimiento
me voy a marchar
Solamente hoy te digo
que te tengo que olvidar

No se que nos pasó
No se que lo destruyó
solo se que este amor
en un recuerdo quedó.

La soledad hoy me invade
tu recuerdo no cabe…
pues otra ocupa mi lugar
y se que ya nada es igual.

Hoy me resigno a perder
pero se que en otra ganaré
No se si será contigo
o otro en mi camino.

Hoy solo se que en el olvido
quedaré.

Tu por tu camino y yo por el mío
mas una cosa te diré
que de ti yo me olvidaré.

De: Cykary.

may 6
Desde las cimas del cerro
Pensando en ti,
¿Que has de hacer y donde has de ir?
Es preciso decir que siempre he pensado en ti,
Si… te quiero con el corazón.
Aunque no seas para mí…
Siempre te estaré extrañando.
Por eso,
Desde las cimas de un cerro,
He estado escribiendo para ti,
Para que sepas que te pienso, y que no te olvido.
Horas y horas he caminado por los montes,
Por el bosque, pensando en tu existir.
El tiempo pasa y pasa…
He todavía aquí…
Tomando papel y lápiz escribiendo solo para ti.
El anochecer se acerca…
No importa,
Déjame quererte,
Desde las cimas del gran cerro, escribiendo estoy para ti.
Para que sepas que te querré siempre, siempre.
Por eso y mucho más,
Te escribiré siempre que haya un lugar en el mundo.
Siempre te escribiré.
Porque eres… ¡eres!
La estrella de mis sueños.

De: Victor Manuel Calleja Pineda.

may 5
Quise quererte,
en ti misma, quererte,
acariciando cada uno de tus sueños…
cada uno de tus sigilos callados.

Me atreví a susurrar sueños,
a susurrarte deseos alcanzables,
más atrevido: quise besarte
y borrar de ti toda tristeza.

Fue ese instante inacabado,
en el que vi tu mirada y su ternura,
el tintineo de esa emoción infantil,
el alma abierta a sentimientos.

Enviado por Manuel A.

may 4
Cada vez que me miras,
Veo en la claridad de la luna,
Lo que refleja en tu rostro.

Veo en los ojos del sol,
Lo que no me dice la luna,
Lo que no comparten las estrellas;
Lo que la órbita de este planeta,
No canta en su giro ancestral.

¿Sabes una cosa?
De lo que emana el río de la vida,
La tercera parte es de tus aguas.

El sólo agrega un cauce,
que te conduzca al dulce lugar.

Espero que entiendas,
lo que grita el limbo,
un canto jamás cantado,
arena que no fue alzada,
Del desierto que nadie anduvo…

Sereno como el silencio.

De: Andrés Fabián Perdomo.

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