abr 28
Cuando recibas esta carta tengo la seguridad de que sabrás quien soy.
Es imposible que todo este tiempo no hayas sentido el amor que proyecto sobre ti.
Es imposible que no hayas sentido los abrazos, caricias y besos que cada segundo te doy en mi imaginación.
Mi corazón está lleno de ti y se encuentra desesperado esperando tu respuesta a mi amor.
No tengas dudas de mí porque no creo que nadie pueda amar como te estoy amando, nadie puede sentir tu ausencia como yo la siento y nadie puede quedar tan triste como yo quedo cuando no te veo.
Te amo y te amaré siempre.

Autor Anónimo.

abr 27
Es tan sencillo a veces darse cuenta de lo importante que es alguien para ti!, no es necesario que baje la luna…las estrellas… simplemente es necesaria esa conexión, un suspiro entre ambos. Ese sentir que pocos sentimos pero que igual deseamos.
Tú, solamente tú me enseñaste lo que es sentirse amada, sentirse en conexión con alguien que realmente vale la pena estar…pero fue mi culpa no apreciar tan humilde corazón, simplemente no sentir ese suspiro y realmente es cierto: te amo, ¡Dios como quisiera amarte más! Amarte como me enseñaste que se puede amar…
Necesito en mi vida ese suspiro, ese nivel de apego que contigo no tengo. Eres todo lo que una mujer sueña, respira, desea, anhela…pero mi corazón no razona…no sé lo que sucede, simplemente es que no razona y piensa que no puede pertenecerte.
Quiero estar contigo porque realmente vale la pena tenerte a mi lado, porque sé que nunca dejarás de estar a mi lado, pero ¿qué tonta verdad? No poder estar contigo así, pronto me daré cuenta de lo que perdí, de lo que gané de todo en general.
Nunca olvides que te amo, no sé porque no puedo estar a tú lado y pertenecerte por siempre…

De: Raquel Virginia.

abr 26
Yo conozco a la mujer que te ama, en realidad es mi mejor amiga, es voluble, lo sé y a veces me cuesta tanto trabajo entenderla, pero es tierna y cariñosa y cuando escucha tu nombre, sus ojos brillan y su corazón se abre.
Te voy a decir algo… Tómalo como un secreto, ella me pidió que no te lo dijera, pero creo que es muy importante que tú lo sepas…
Te extraña y a pesar de negar que te ama, conmigo ella no puede disimular.
Cuando escucha tu nombre te añora, cuando teme encontrarte se inquieta, guarda tu foto y la ve cuando quiere, recuerda tu teléfono y le duele no poder llamarte, platica con tus amigos, aun sabiendo que ellos no la pueden ver igual.
Créeme, le ha sido muy difícil vivir sin ti.
A veces, en medio de una frase corrida, cierra sus ojos y no puede continuar. En esos momentos yo adivino que tú has llegado a su mente, y a ella le duele recordar.
Al principio ella hablaba mucho de ti, no creía que te había perdido y su tono de voz al hablar sonaba algo… Divertido.
Pero el tiempo cambió y ella ya no te nombra, yo sabía que no era porque no quisiera, simplemente comprendía que ya no te tenía, y el nombrarte le hacía daño.
A veces llora y dice que se siente mal, pero yo conozco mejor que nadie esas lágrimas y sé que tú eres quien las provoca.
Otras veces cuando duerme, pide a Dios que te cuide, aunque en realidad preferiría hacerlo ella misma.
Le es difícil aun cuando presume. Te es fiel porque tú no sales de su mente. No, nunca me lo ha dicho, nunca hemos hablado de ti, y no hace falta, la comprendo porque el silencio irrumpe su alegría y porque la presencia de otro hombre le es indiferente, ella daría todo porque tú volvieras, yo lo sé y dudo que lo creas.
No te quiere llamar, no se quiere llamar, no se quiere arriesgar porque si tú te negaras algo en ella moriría.
Si la vez con otros hombres, recuerda que sólo en ti piensa y que reconoce de inmediato (soy yo) tu voz.
Tenía que decírtelo, tenías que saberlo, y si te sorprende saberlo y quieres saber su nombre, conoces el mío y con eso basta…

De: Alejandra.

abr 26
Espero que al leer estas líneas te encuentres en perfecto estado de salud, al igual que tu familia.
Primero que nada, esta carta es con el fin de comunicarte que no deseo perder contacto contigo, me dio mucho gusto escucharte, ya había pasado un buen rato desde la última llamada, no son pretextos, como dices, te aseguro soy sincera, tuve mucho trabajo en la escuela, prácticas, exámenes, resúmenes finales, etc.,
Se me comprendes, no pienses que ya no me acordaba de ti, eso es imposible, tú eres del tipo de personas que una vez conocido, ya no se olvida, me preguntaba si todavía viajabas y ¿a dónde? ¿Qué había pasado con la decisión que tomarías respecto a tu título?
Ahora ya sé que optaste por entrar a la universidad, me parece muy bien, te deseo toda la suerte del mundo, la mereces, aunque será un poco agotador por tu trabajo; pero en esta vida todo tiene un sacrificio, luego llega la recompensa, y la vas a obtener, trata de descansar y comer bien para poder rendir en ambas cosas.
Por cierto, ahora que vayas a la escuela, si te invitan a bailar o a salir debes decir NO! tienes trabajo, no puedes desvelarte, no te lo digo mal, tómalo como un consejo, tú decides (No).
Pasando a otro tema, no sé tú como te sientas con el nuevo horario en el trabajo; creo que está mejor, así disfrutas más tiempo con la familia, la cual tenías un poco abandonada, con decirte que Ricardito ya no sabía quién era su tío Luis.
Te comenté que a lo mejor vamos a México, ojalá si pudiera, sólo nos falta la respuesta del tío de mi amiga; cumpliría dos cosas, poder verte, claro, si no dispones de otra cosa y conocer esa gran ciudad, deseo de todo corazón realizar ese viaje.
Dicen que los planes nunca salen; pero no puedo dejar de imaginarme que existe una esperanza para verte de nuevo, platicar contigo, no sé, me emociona mucho el saberlo, aunque sea tan solo un día.
Luis, ambos tenemos un camino que seguir, existe una gran distancia de por medio, los sentimientos cambian, lo es y lo entiendo, como decías en tu carta, cada uno tendrá diferente destino, no lo sé;
Pero nunca te reprocharía de ninguna forma si hubo un interés y ya no existe, no, tus razones tendrás para ello, eres un ser humano con un corazón enorme, estoy segura, cualquier mujer sería feliz a tu lado, claro que todo mundo tiene defectos;
Pero son más tus virtudes que los opacan, te repito, me halagan tus palabras, cuando estabas en Culiacán, en tus cartas, y no creas que yo no siento lo mismo, eres muy fácil de querer;
Mas no te ciegas de la situación, como escribiste, comprendes mis razones, pues son ciertas, en otras circunstancias nada me haría más feliz que estar cerca de ti;
Pero por motivos que tú y yo sabemos, suena imposible, aun así me interesa mucho tu amistad, tener noticias tuyas, eres una persona valiosísima que no quisiera perder, hombres como tú ya no hay, ojalá me haya explicado, si no personalmente te lo descifro.
Bueno, hasta el momento es todo, te dejo, espero pronto tu carta, y por favor cuídate mucho, ahora que tienes coche nuevo, que te vaya muy bien en tus viajes, SUERTE en la universidad.
P.D. Toma en cuenta mi consejo cuando vayas a la escuela…

De: Sofía.
Para: Luis.

abr 24
Amor, comprende, no es que no te quiera, ni que trate de abandonarte.

No. No es eso. Lo que sucede es que nuestra vida ha estado llena de problemas que me siento agotada, que si vuelvo a estar a tu lado, voy a estallar, y no quiero que eso suceda; prefiero pasar un tiempo con mi familia para volver a encontrarme a mi misma, y pueda regresar a tu lado otra vez convertida en una muchacha jovial y alegre de la que tu te enamoraste.

Se que también yo he sido muy problemática, que más que alegrías te he dado disgustos, pero es que siempre he pensando que aún lo más terrible se allana si esta el amor de por medio y en nuestro caso no es así, quizás tu me quieras tu menos o quizá yo ya no te quiero, solo se que nuestra convivencia se ha hecho cada vez más pesada, y ya no podemos seguir, compréndeme y perdóname.

De: Andrea.

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