Te amé y ahora te dejo partir

Hola amor, el amor más grande que pude sentir por alguien, ese amor tan puro, sereno, armonioso, pasional un poco, siempre y a cada instante me acuerdo de ti, no puedo evitarlo, lo siento… ¿Sabes?, recuerdo mucho las veces que me sonreíste, las veces que me hacías sonreír a mí también que realmente fueron muchas, en ocasiones me siento nostálgica por lo que fue y jamás podrá ser, al menos contigo…
Yo que más quisiera poder verte de nuevo y decirte nuevamente que te amo, que siempre podrás contar conmigo, que estoy dispuesta y puesta a todo contigo, a iniciar de cero, a empezar nuestra vida juntos, de la mano, apoyándonos mutuamente, si te caes yo te levanto te ayudo y te impulso a salir adelante de nuevo, si lo hago yo me ayudes tú, siempre sonriente y me apoyes y me impulses a salir adelante pero siempre de la mano con Dios, yo sé y te consta que nunca te fallé, jamás lo haría, jamás…
Me cuesta aún tanto trabajo el aceptar que ya no estás conmigo, me enamoré tan profundamente de ti, del alma que tú llevas dentro de ese cuerpo tan guapo, gentil y noble… Esa alma que me hizo crecer, volver a salir del hoyo en el cual yo estuve mucho tiempo hundida, escondida apartada de sentir amor por alguien, pero ¡Wow, sorpresa! apareciste tú de la nada, con esa mirada encantadora y esa sonrisa tan linda que tan sólo recordarla me hace muy feliz y me llena el vacío, ese pequeño y gran hueco al mismo tiempo que dejaste cuando partiste.
Perdóname, por llorarte tanto en la terminal de autobuses, perdóname por no saber que más hacer para evitar que te fueras, perdóname por enamorarme tanto de ti, tanto que fui yo que con todo el dolor del mundo acepte comprar tu boleto para irte, irte a donde ahora yace de nuevo el amor, me hice la fuerte lo más que pude aguantar y compre tu boleto conteniendo mi llanto, pero no soporté cuando me preguntaron el destino y a nombre de quien quedaría dicho boleto, no pude contenerme perdóname por eso…
Recibí el boleto y salí con él en mano, acordándome de todo lo maravilloso que la pasamos en todo este tiempo de relación tan pura, mágica, bella, jamás hubo discusión, jamás hubo nada negativo, sólo amor, risa, cariño, juegos, muchísima confianza comunicación, había amor, y donde quiera que íbamos nos saludaban y cuestionaban a mí en particular como vamos, como estábamos en nuestra relación y que cuando sería la boda, eso irradiábamos tu y yo a la gente, y que de repente PUM la BOMBA, te tuvieras que ir, duele y mucho aún… Te extraño más que nunca, no te imaginas cuanto, trato de distraerme, trato de ver a mis amigos, de salir y conocer gente nueva pero es inútil, demasiado todo me recuerda a ti.
Llego a mi trabajo y veo el reloj y se acercaba el momento en que llegarás por tu boleto, me alisté, me maquillé, me puse bonita para ti, para que no vieras que había llorado, para que me vieras guapa y linda como siempre, y sobre todo tranquila, para que tú te fueras contento y tranquilo, cuando te veo cruzar la puerta, y saludas y me abrazas fuertemente, casi sofocándome, te sentí como jamás te había sentido, mi corazón en ese momento colapsó, no quería que te fueras, me aguanté y te dije ok, aquí está tu boleto, ya vete se te hará tarde, me abrazaste…
Me decías cosas lindas, que le echara ganas, que me llamarías, que estarías al pendiente de mí y que no estuviera triste porque tu regresarías, que me querías mucho, y finalmente te fuiste, saliste con la mirada triste y te escuche la voz contenida, me di cuenta que te dolía tanto como a mí, saliste te fuiste, y yo me quedé desesperada de que no pudimos despedirnos bien, esperé que la gente se fuera, y cerré el negocio me salí como loca detrás tuyo, pare un taxi, el taxista se detuvo me llevo hacia la terminal, le pagué, me baje y te busque por todos lados con la mirada extraviada mi corazón se estaba colapsando, ¡Dios mío! ¿En dónde estás?, no te veía por ningún lado me salí hacia donde los autobuses…
Tampoco te vi, te seguí buscando me salí a la calle a ver si estaba tu auto estacionado por algún sitio pero fue inútil, yo ya no podía más, ya no podía contenerme me estaba desmoronando terriblemente, y me acerqué nuevamente a los autobuses para ver si te veía en alguno, y el chofer del bus, me vio tan mal, tan mal(increíble lo que me propuso)que me dijo: “señorita, señorita, si gusta puede subirse al autobús a esperar a la persona que busca”…
Me sentía muy mal, le agradecí y subí, no podía creer que el chofer me diera permiso de subir al autobús sin boleto y esperarte, entré al bus, y localicé el número del asiento en el cual irías tú, asiento 24, destino Veracruz, a las 11:00 hrs am del sábado 31 de Marzo 2012, no lo olvido y jamás lo haré… Ya no pude, y me solté en llanto, le pedía a Dios que te detuviera, que te hiciera recapacitar, que vieras lo que yo te proponía sin exigencias, sin ponerte entre la espada y la pared, te ofrecía todo, te brindaba muchas opciones y sobre todo estar juntos y que aguantaría todo lo fuera así es cuando una pareja se ama y quiere salir adelante buscando soluciones, buscando siempre el bienestar para tu pareja y al mismo tiempo para ti, pero fue totalmente inútil…
Te esperé y en un rato aun llorando y sollozando, te alcance a ver despedirte de tus hermanos, y subiste al autobús, sentía horrible no quería aceptar eso, me traté de calmar, cuando estabas ya parado a un costado mío y no me habías visto estabas buscando el número de asiento volteaste y me viste, te quedaste pasmado y lo único que dijiste fue: ¿qué pasó chaparra?, ¿qué pasó? ¿qué rollo? te sentaste y me abrazaste muy fuerte de nuevo, me dijiste: “no llores, aún no me he muerto” no llores, todo va a estar bien, vamos, vente vamos afuera”, salimos del bus, y nos seguimos abrazando, me abrazaste tan fuerte como jamás antes lo habías hecho, me besabas mi frente y me decías que era tu niña, tu muñequita, que ya no llorara que me calmara, que le echara ganas yo también, y no sé que tantas cosas más porque yo sólo escuchaba a mi voz interior pegando de gritos desesperados…
Pero pedirte que no te fueras, por suplicarte más que por favor, no me abandonaras, que yo te amaba, que no me hicieras esto, que porque si siempre te pedí que fueras honesto me dijeras la verdad de si algún día te irías, jamás me esperé esto de ti. y finalmente llegó el momento el chofer del bus se acercó y te dijo: “joven ya es hora”, y le dijiste -“si ya voy permítame unos minutos por favor”, y yo fui quien hablo ahora y te dije: ” no me hagas esto, por favor, por favor, te amo, y sé y estoy consciente que te vas por esas razones tan invaluables, cuídalos mucho, quiérelos mucho, y jamás te vuelvas a separar de su lado, y te pedí aunque me costaba muchísimo trabajo, y sentía el alma terriblemente acabada, destrozada, humillada, te dije por último, por favor, amor, sé un buen esposo” me abrazaste tan fuerte que aún me dueles…
Pero sabes algo Aurelio, te estoy infinitamente agradecida de haberte cruzado en mi camino, me ayudaste, me brindaste lo que yo necesité durante el tiempo que estuvimos juntos y jamás lo cambiaría por nada, por nada, y si tuviéramos oportunidad de vernos algún día, si Dios me permite nacer y darme otra oportunidad de vida te elegiría a ti, no lo dudaría. Eres, fuiste y serás, hasta que llegué alguien más que te supere, el mejor y más grande y puro amor de mi vida…
Gracias, te amo, y espero poder superar esta etapa de mi vida, porque aún me dueles… Pero algún día sé que lo lograré y cerraré ciclo, le pido a Dios que estés bien, que Dios guarde a tu familia con bien y a ti aún más, porque eres un gran ser humano, con grandes cualidades morales y humanas.
Muchas gracias mi amor, Dios te Bendiga.
Que seas extremadamente feliz y yo sé que vendrán tiempos mejores para mí y estaré lista para recibirlo.

De: Tu Kastrossia.
Para: Aurelio Hernández C.

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