Carta a Laura

He conocido un ángel, un ser de una belleza incomparable y de un corazón enorme repleto de vida y esperanza. Este ángel, de indudable bondad y compasión, ofrece paz a todo aquel que tiene la suerte de saber de su existencia. A demás, este precioso ser, ofrece su amistad a cambio de muy poco… de respeto. Mucha gente duda sobre la existencia de dichos seres, les compadezco, yo conozco a uno. El único ángel sin alas, el único ángel que vive entre seres humanos, el único ángel que no sabe que lo es. Ese ángel mi niña, eres tu.
No sabía como empezar una carta de admiración hacia tu persona. Y es de eso de lo que te voy a hablar en esta carta, de lo que pienso de ti y de lo que he visto en estos meses. Naturalmente, debo disculparme de muchas cosas, y así empezaré:
Lo siento. Siento todo el dolor que te he causado. A veces, cuando quieres a una persona con toda tu alma, consigues fallarla y hacerle daño, uno, queda ciego de amor. Se que has sufrido por mi culpa y te he hecho llorar en más de una ocasión. Lamento haberlo hecho, sinceramente. Me gustaría tanto volver atrás en el tiempo y poder arreglar tantas cosas, y no decir o hacer tantas otras. Volver a ese día en que probé el dulce sabor de tu boca. Volver al momento ese en el que mi mayor deseo se cumplía. Pero naturalmente es imposible. Han pasado tantas cosas desde entonces… Esas noches enteras hablando sin parar, esos abrazos y besos llenos de pasión, el regalo de tu sonrisa cuando bromeaba, tu amistad por encima de todo… Como ya es natural en mí, fallo a la gente que más quiero.
Eres una gran persona Laura, eso no lo dudes nunca y tenlo siempre presente. Eres sincera en un mundo donde la falsedad lo embriaga todo. Eres legal y lo demuestras cada día. Eres una mujer tremendamente tranquila, pero con un fuego interno y un espíritu que no he llegado a ver nunca en nadie. Dices lo que piensas y no dejas duda alguna de lo que crees. Respetas a la gente tal como son. He llegado a ver en ti, un sólido sentido interno de la realidad que hace mantener tu temperamento bajo control. He llegado a ver a la mujer en la que un día te convertirás y sinceramente, envidiaré a la persona que un día comparta la vida contigo. He llegado a ver esa niña de ojos tiernos que se esconde detrás de tu cortina. He llegado a ver que mereces muchísimo, y ser feliz al fin y al cabo. He llegado a ver que necesitas a alguien mejor que yo, ¡No tengo ningún derecho a hacer que tus lágrimas se desprendan por mí!
Quiero que a partir de este momento seas feliz. Quiero que a partir de este día, cada día te mires al espejo cuando te levantes y te digas: Hoy será un gran día y no dejaré que nadie me lo estropee. Quiero que recuperes esa alegría que un día poseías y que tantas veces he visto en fotografías, porque quiero verte en ese estado. Quiero que empieces a pensar más en ti misma, que hagas lo que quieras, cuando y donde quieras. Quiero que se arreglen tus problemas familiares de una vez, para que puedas vivir en paz. Quiero que seas feliz al fin y al cabo. Es mi mayor deseo.
Te admiro.

De: David Tresserras.

One Response

  1. miicka Says:

    Me sentí tan identificada. Creo que sería la carta perfecta para mi. Es la mejor forma de pedir perdón y de hacer sentir amado a alguien. Te felicito por aceptar tus errores. Ojalá todo marche muy bien con ella. Saludos :)

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