Y te vuelvo a llamar desde mi corazón, con el antojo imposible de tenerte a mi lado, con la fantasía de alcanzar el limbo y encontrarte sin desilusión.
Mientras se me escurre la vida y me olvido de vivir, vuelvo a susurrar a tu oído como el silencio del viento, cosas que no puedes oír, porque no me estás oyendo, cosas que sólo yo sé porque te hablo con el pensamiento, y a veces con el papel, cómplice de mis secretos.
Y te vuelvo a llamar desde mi corazón… Y en esta noche desearía interrumpir tus sueños, para que en el instante puedas ver la luz del cielo como una estrella fugáz, que te diga en un susurro:
TE QUIERO CADA DIA MAS!
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