Viajo en el corcel del pasado y embisto tierras llenas de ti, me siento en el momento el caballero más fuerte, dispuesto a vencer mil ejércitos.
Emprendo camino, paso por el valle del silencio y quebranto su estancia con un grito de angustia, puesto que aún, no he hallado tu compañía, subo a la montaña más alta, casi tocando el firmamento… y entonces, entre unas nubes, la estrella que buscaba, la que se parece a tu sonrisa, en sus brazos de seguro, llegaré a ti.
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