Ene 24
Soy un papel
que anda de lado a lado
buscando sentir tus manos.

En mis dos caras han escrito;
pero, falta una sola cosa:
que escribas tú, amada mía.

Soy un papel
que no ha conseguido que le des…
lo que a otros le das, tu mirada.

De: Yasser B.flórez Caraballo.

Ene 18
Pertenecemos a dos mundos diferentes
somos pecados ante los ojos de la gente
somos como fugitivos sin causas ni motivos,
pero cuando estamos juntos, jugamos a crear nuestro propio camino
sólo tú y yo, parando el tiempo oyendo sólo nuestras voces y pensamientos…

Uniendo nuestros cuerpos rozando nuestros labios, haciendo el amor
amándonos sin importar la ignorancia que los demás le den
a este tierno y eterno amor.

Todo termina en el momento que el tiempo empieza su camino
Y así nos alejamos tu por tu lado y yo por el mío
esperando que pasen los días para volver a amarnos a escondidas.

De: Any.

Ene 18
Sentada bajo este árbol viendo a los niños jugar oyendo los pájaros cantar, viene a mi mente un pensamiento dominante.

Si tú fueras el sol y yo fuera la luna tú y yo jamás nos juntaríamos, ni llegaríamos a enamorarnos, ambos están destinados a dar luz pero la luna sale de noche, y el sol de día y salir juntos los dos a alumbrar jamás se podría.

Si tú fueras el agua y yo fuera el aceite, no habría poder humano que nos llegara a juntar y así podernos enamorar, porque el agua y el aceite no están destinados, para llegar a ser mezclados tienen propiedades que siempre los dividirá y eso nadie lo cambiará.

Si tú fueras el azúcar y yo fuera la sal tú nunca me llegarías a amar, tú estarías destinado a endulzar y yo a salar, y la combinación de ambos no sería algo agradable y estar juntos los dos no se podría.

Si tú fueras el mal y yo fuera el bien, tú y yo no nos llevaríamos jamás tú morirías por hacer el mal y yo mataría por hacer el bien.

Si tú fueras el fuego y yo fuera la lluvia, tú y yo terminaríamos matándonos porque no hay forma de acercarnos, sin causarnos daño, tú no podrías estar conmigo ni yo contigo.

Si tú fueras el silencio y yo fuera el ruido no habría forma de aguantarnos, tú querrías estar siempre en silencio, estar siempre callado y yo te terminaría arruinando, provocando mil alborotos en todo momento y en cualquier lado.

Si tú fueras la mentira y yo fuera la verdad, tú y yo nunca estaríamos en paz porque entre la verdad y la mentira, siempre hay una contrariedad la verdad termina por destrozar la mentira y eso nadie lo podría evitar.

En este mundo hay tanta contrariedad que casi todo se termina rechazando, o uno termina extinguiendo al otro. Pero lo más maravilloso en este mundo es que tú y yo no somos contrarios y una clara evidencia es que tú y yo terminamos amándonos.

Doy gracias a Dios por habernos hecho a los dos, por habernos hecho a su imagen y semejanza por habernos permitido nacer en un mismo planeta en un mismo siglo, en el mismo continente, en el mismo país en un mismo estado y en un mismo pueblo, pero sobre todo el haberte puesto en mi camino, y por darnos la oportunidad a ti y a mí de ser seres humanos, con la capacidad de amar y así conocer la felicidad.

Si tú y yo estamos juntos es porque hay muchas cosas que nos unen, y diminutas que nos separan y por ser diminutas es como si no existieran y si no existen jamás nos podrán separar.
Te amo…

De: Ángel Zin Alaz.

Ene 17
No cierres tus brazos
cuando a ti me acerque…
¡Quiero encontrarlos abiertos!
para entrelazarlos con los míos,
hasta que se confundan nuestros cuerpos.

No me escondas tus labios
cuando a tu cara me aproxime…
Si ya sabes, ya entiendes
que son tuyos todos mis besos,
por eso en tu boca debo dejarlos,
cada vez que en tus ojos me pierda…
Cada vez que a tu lado me arrime.

No me prives de tu cariño,
no me ocultes tus sentimientos;
porque es el alimento de mi alma.
Es el pan, es el agua; es el vino
¡me alegra y embriaga!
Es el aire que mantiene mi vuelo,
es el viento
que sopla las velas de mis sueños.

De: Jacob Neruda Unamuno.

Ene 17
Cuando la sombras de mi recuerdo te invadan,
cuando ya solo sea un recuerdo vago,
cuando te preguntes quien fui en tu vida,
calla, calla… no digas nada,
miéntele al mundo pero a tu alma no,
cuando no quieras más
ser mis momentos de amor, pasión y locura,
mi primera vez, mi primer beso
la amante entregada al deseo,
el deseo ardiendo llamaradas.
cuando ya no quieras mas
ser el gemido que enloquece mis sentidos,
ahogada entre tus labios y los míos.
el beso profundo extasiando en agonía,
del goce ardiente entregado a la lujuria
profanando barreras misteriosas en tu cuerpo,
cuando ya no quieras que sea todo eso,
entonces calla, no digas nada, seductora;
que con solo mirarme tocarme esclavo soy de tu amor,
¡y después de amarme!
bórrame de tu vida, pero no de tu recuerdo.

De: Adrian Morelo Cabeza.

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