mar 31
Yo sigo aquí, tal vez no a tu lado, pero sí contigo en el viento, en tu cuerpo, en tus pensamientos, yo te sigo recordando no con nostalgia sino con orgullo, no te reclamo nada, ni tampoco te juzgo, solo estoy a tu lado para cuando me necesites, y si quieres llorar hazlo, es bueno algunas veces dejar ir todo lo que tenemos por dentro…
He llorado tanto por ti que pienso que me he quedado sin lágrimas. Las personas me ven frágil y tratan de aprovecharse de esa situación, pero yo los enveneno con la indiferencia, aunque dentro de mi corazón hay una caverna grande, donde cualquiera puede entrar y dañar.
Estas no son palabras pensadas, sino salidas del corazón cada escritura tiene su significado, inventamos muchas excusas para no pensar en nosotros o evadimos sentimientos sin recapacitar en la persona que también nos quiere, uno que ha dado casi todo lo no toman en cuenta, pero mientras tanto, otra solo se da la vuelta y él está pendiente de ella.

¿Cómo es posible tanta estupidez? Sabiendo que me tiene, no hace más que echarme a perder ¿Qué pides de mí, que no te lo haya dado? ¿Qué estoy haciendo mal?
Pienso que quien está perdiendo más de los 2 eres tú, llegas, te vas, te escondes, caminas, regresas ¿Acaso me quieres decir algo? No salen de tu boca los versos maltrechos, por miedo de aceptar lo que no quieres ver. La cruz que llevo en mi cuerpo son las indignaciones y controversias de tu existencia, te he perdonado mil y un veces y aun así no aceptas quien soy yo.
Cuando se me pase el amor, tarde te darás cuenta, cuán importante soy para ti, pero hasta que no aceptes que me quieres y me niegas en tu propio corazón estaré oculta en tu sombra detrás del armario de tus recuerdos, empolvándome.
Vendrás corriendo, mientras yo te voy cerrando la puerta de mi corazón, tiraré la llave muy lejos para que no la puedas encontrar ni buscar, te perderás en mis pensamientos, confundiré tus deseos, pero no volverás a encontrar el camino, tu alevosía se quemará como se quemó el papel de tus mentiras, mi confianza decae con el horizonte, avasallaste mis cadenas, y los azotes de tu apatía, dejaron en mí, la marca de tu olvido.
Mira al espejo ¡¡cuánto estás perdiendo¡¡ te imagino en la lluvia, tocando mi semblante, mientras me quiebro en pedazos preguntándome quien robo tu alma de mi lado, despierto del sueño que nunca existió.

De: J.T.R.

mar 31
Ayer cuando partías, pude comprender la inmensidad de lo que siento por ti.
Comprendí que te amo, tal vez demasiado. Ayer cuando partías, cuando te di el beso de despedida. Cuando me dijiste chau con tu brazo en alto. Comprendí porque un niño se aferra a su madre. No es el cuerpo lo que los une, sino el alma. Ayer cuando partías, hubiera querido permanecer abrazado a ti, que no te marcharas o hubiera marchado contigo, para no estar contando las horas de tu regreso. Para no encontrarme sola y vacía.
Hoy no estaría inquieta e impaciente. Navegando en un mar de tristeza, nada me alegra. Estas cuatro paredes son como barrotes de prisión a mi naturaleza.
Ayer cuando te fuiste, comprendí que me cortaste las alas. Que borraste el mapa de mi ciudad. Que solo dejaste en mi tu imagen, tu nombre y tu dirección.
Ayer cuando te fuiste, hiciste brotar de este seco manantial borbotones de amor por los poros de su piel. Ayer cuando te fuiste, te olvidaste y dejaste encendido mi corazón. Lo dejaste sintonizado al tuyo y hoy marcha al compás de tu corazón.
Ayer cuando te fuiste, esa loca alegre que tú conoces enfermó de tristeza en el andén. Sus ojos se llenaron de lágrimas. Aun así, con su mirada empañada, no perdió de vista ese coche hasta que dobló aquella esquina.
Ayer cuando te fuiste, me envolví en el perfume que dejaste en mi habitación. Me abracé a tu almohada y… me dormí.
Ayer cuando te fuiste, te llevaste mi brújula, y hoy no tengo otro camino más que aquel que me lleva de casa al andén. De donde partiste… ayer.

De: Agustina.

mar 30
Sergio:
Aún tengo en mi mente el día que te conocí, no sé porque la vida quiso que así fuera.
Todo este tiempo sé que mi mente trabaja día y noche evocándote amándote y tú ni siquiera sabes todo lo que despiertas en mí.
Estas fuertes sacudidas, estas noches soñando con siquiera besarte la punta de los labios tu imagen me invita a pecar eres el martirio de mi vida, y sé que eso nunca podrá ser porque yo no soy libre y tú no eres para mí.
Me desgarra el corazón saber que nunca, jamás serás mío, me duele pensar que otra persona disfruta lo que yo anhelo, no sé qué me motivó a escribir lo que escribo.
Mi locura y desesperación ha traspasado los límites, te amo esa es mi dolorosa realidad, porque sé que al final la única lastimada seré yo y te juro que me duele verte solo como mi maestro. No poder hablarte no poder tocarte, sentirte mío y tan lejano.
Ojalá algún día pueda decirte todo lo que siento por ti, yo sé que si quisiera tendría tu cuerpo que me enloquece, pero que caso tenerte y no poseerte, no, lo mío sé que es diferente.
Te amo y no lo puedo evitar, aunque mi corazón rebosa de alegría cuando te veo, mi alma sufre cuando te tengo cerca no puedo evitarlo mi amor, te amo, te amo.

Para: Sergio.
De: Raquel Contreras.

mar 30
Tu beso llego a mis labios
Hechizo mi respiro
Mis cabellos reposan
En la fragancia de tu olvido
Mis manos florecen
Esperando el silvestre
Perfume de tu vientre.

Quiero tejer
Tus cabellos sobre mi cuerpo
Entregarme a ti
Como salvaje aroma
Enredar mis curvas
En tu piel visible.

Angustiado silencio
Sacude mi alma
Sombría noche
Se despide y se marcha
El sonido amargo
Del color de tus ojos
Sujeta mi llanto.

Herida copla de amor
Acusas al viento
De mi dolor
Basta tu pecho
Perfume de tu aliento
Mis labios sangran
Dentro de tu herida
Calla la usencia
De tu beso y el deseo
Dentro de mis labios desiertos.

De: Sarahis M.

mar 29
Si, esta es la última vez que te escribo de amor
Pues hoy quiero aceptar que aun te amo con lágrimas en mis ojos y el corazón desecho en mis manos te entrego lo que queda de una ilusión.
No sabes cómo me duele el alma por tu decisión de solo ser amigos, tras una hermosa relación de convivencia de amor, donde parecías ser sincero, donde prometiste que yo sería la niña de tu vida.
Aunque sé que las promesas se las lleva el viento, no me duele tanto que no hayas cumplido tu promesa, si no que no hayas podido amarme tanto como yo.
Te agradezco por enseñarme a amar, por haberme regresado la niñez por un momento, por llevarme a la luna, por haberme regalado un momento de tu vida aunque duro un par de años. Fue inmensamente hermoso, cuando me tenías en tus brazos, me hacías sentir una diosa, me enseñaste que sí existe el cielo.
Aun te amo y no me resigno a haberte perdido.
Cuál fue mi error?
Tal vez darte demasiado amor?
Tal vez encontraste a alguien que te demuestre más amor que yo?
De verdad no creo que alguien te amé más o que esté dispuesta a dar su vida por ti, como lo haría yo.
Quisiera decir que voy a luchar por tu amor, pero ya me cansé. Ya no quiero luchar por algo que tú no quieres y que tú no valoras cuanto te amo, todo lo que doy y hago por ti.
Hoy me resigno a mi dolor, pero mi corazón ni mi mente lo pueden entender aun. Pero te amo y por qué te amo respeto tu decisión.
Aunque mi corazón este deshecho, mi alma te mande un último beso y mis manos te digan adiós amor, pero mis brazos te dirán “bienvenido amigo mío”.
Puedes confiar en mí, pues conozco tus aflicciones, tus defectos y cualidades.
Siempre estaré ahí, esperando a que tu necesites un consejo o aunque solo te escuche, pero también para compartir tus logros. Ser como siempre tu íntima amiga, “solo eso, tu mejor amiga” y solo recuerda “nunca olvido lo importante”.
Solo me queda decirte que te amo y que en el fondo, pero muy en el fondo, aunque ya no lo demuestre te voy a seguir amando.
Te deseo todo lo mejor y que encuentres la felicidad y que Dios te bendiga Francisco.
“SIEMPRE JUNTOS EN UN MISMO SENTIMIENTO”

De: Isela Mejía.

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