De: Jhon Rivera.
¡Todo sería inútil!, la llaga está abierta y el dolor emana cada segundo que recuerdas las tardes de amor que pasaste junto a él.
Cuando paseas bajo la lluvia solo una lagrima consuela tu soledad, te paras frente a un escaparate y con esa sonrisa burlona dibujada en un rostro joven alzas la vista y solo te encuentras frente a una persona que crees conocer desde hace tiempo, con ojos apagados, mirándote fijamente, clavándose en tus entrañas y pidiéndote una explicación de lo ocurrido.
Esa persona sin vida no es más que un simple reflejo del despojo humano que queda de ti. Sonríes pensando en lo estúpida que eres por sentirte así, piensas que él no merece tu tristeza, que seguro que se estará riendo de ti con un amigo y una jarra de cerveza como compañera. Y tú mientras allí, en medio de ningún lugar, paseando bajo esa lluvia primaveral que tanto agradecen los campos y pensando en las cosas tan tontas que una persona puede llegar a hacer o decir cuando algo así ocurre sin esperarlo…
Cuando paseas bajo la lluvia esas cosas son las más importantes de todas.
De: Ana.
y solo el cielo sea nuestra unión,
te seguiré esperando en aquel lugar.
Las barreras de la vida
solo se derriban con una esperanza,
con una ilusión con un sueño,
con un amor que eres tu.
Hoy mi mente y mi corazón parecen
tocar la misma flauta la misma canción,
y aunque estés tan lejos quiero,
que la escuches antes de dormir.
Esta noche seguiré esperando
la estrella del deseo la que ,
en su paso me de la esperanza de decir,
te quiero por siempre y para siempre amor mío.
De: Mario Moya S.
Todas las cosas me sobran:
El Sol para tener día,
Abril para tener rosas.
Por mi bien pueden tomar
Otro oficio las Auroras,
Que yo conozco una luz
Que sabe amanecer sombras.
Bien puede buscar la noche
Quien sus Estrellas conozca,
Que para mi Astrología
Ya son oscuras y pocas.
Gaste el Oriente sus minas
Con quien avaro las rompa,
Que yo enriquezco la vista
Con más oro a menos costa.
Bien puede la Margarita
Guardar sus perlas en conchas,
Que Búzano de una Risa
Las pesco yo en una boca.
Contra el Tiempo y la Fortuna
Ya tengo una inhibitoria:
Ni ella me puede hacer triste,
Ni él puede mudarme un hora.
El oficio le ha vacado
A la Muerte tu persona:
A sí misma se padece,
Sola en ti viven sus obras.
Ya no importunan mis ruegos
A los cielos por la gloria,
Que mi bienaventuranza
Tiene jornada más corta.
La sacrosanta Mentira
Que tantas Almas adoran,
Busque en Portugal vasallos,
En Chipre busque Coronas.
Predicaré de manera
Tu belleza por Europa,
Que no haya Herejes de Gracias,
Y que adoren en ti sola.
Autor: Francisco de Quevedo
De: Cesar.
Para: A la mujer mas preciosa del mundo.